jueves, 22 de octubre de 2009

El suplemento Radar

El domingo me levanto temprano y salgo de casa con un único objetivo: tener en mis manos Página 12. No es por el diario en sí, sino por uno de sus suplementos, el Radar. Lo compro y enseguida lo busco por las dudas de que no esté. Además me genera cierta ansiedad ver lo que está en tapa; en qué arte se va a enfocar esta semana o en quién. La miro una y otra vez hasta avanzar con el maravilloso contenido interior.

Toda esa ansiedad que me provoca por momentos Radar, esas ganas de leerlo de punta a punta, de no perderme ni una pastillita, de mirar la agenda y ver a cuántos espectáculos voy a ir esta semana aunque no vaya a ninguno, todas las sonrisas que generan esas páginas grandes y gruesas, al domingo próximo son historia. Y no porque queden desactualizadas, sino porque sirven de sostén para la bolsa de residuos. Las páginas más bellas de los domingos se doblan en dos o en cuatro y se ubican en el piso del tacho de basura. Arriba, generalmente con un poco de aire, flota la bolsa de supermercado donde se va a almacenar la yerba mojada, las servilletas usadas, las basuritas que quedan en la pileta cada vez que hay un lavado de platos, los saquitos de té.

Ese papel grueso, fuerte, poco flexible termina mojado, manchado por la yerba, las verduras, el té, con olor a podrido, termina siendo revulsivo. Y después, cuando ya no sirve más, ni siquiera para sostener la carga de los residuos, va a parar a una bolsa, en el tacho de basura.

4 comentarios:

PABLO U dijo...

Qué clara la tenés.

Saludos!

Paulina Rubia dijo...

Y te lo dice alguien que caminó como 3 cuadras para recuperar una revista olvidada...eso sí, no creo que la use de posabasurero, seguro la tiene prolijamente(?) archivada!

AYE dijo...

Qué lindo que es Radar! Y cómo nos gustaría trabajar ahí, no?
Qué suerte que podés hacer eso... A mí me daría culpa, aunque tarde o temprano, los diarios terminan en esas cosas.

Besos!

Anónimo dijo...

Tengo guardados en mi casa como 100 suplementos Radar de los ultimos años, prolijamente ordenados por fecha. Para mi tambien eran una suerte de Biblia dominguera. Pero el domingo compre mi ultimo Pagina 12 y con mucho dolor le dije a mi diariero de toda la vida que no me lo traiga mas. ya no me ensuciare los dedos.
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