viernes, 1 de agosto de 2008

Mejor no hablar de ciertas cosas


Un cazurro (que entre paréntesis están buenísimos, uno mejor que el otro, pero a mí obviamente me gusta el más maduro de los dos) me dijo que los muñecos son impunes, que cuando ellos quieren decir algo “heavy” lo mandan a hablar al muñeco. Porque un muñeco no es un actor entonces nadie le puede decir nada, ni se puede enojar. O sea, ellos no se la juegan mucho porque total para eso está el muñeco...

Hay cosas que las chicas no las podemos decir, o no está bien visto o no queda bien. Cosas que en las palabras de un masculino son graciosas u ocurrentes en la boquita de una mujer suenan pésimo.

Por ejemplo todo lo relacionado con lo escatológico. No sé si es sólo un problema de género pero la cuestión es que nos parece repulsivo y hasta a veces nos autocensuramos. Una misma se dice: “¡Qué asco!”. ¿No? Y se tapa la boca y cierra los ojos.

En el viaje de ida a Floripa la coordinadora (sí, había coordinadora porque fuimos en un tour de jubilados) se apoderó del micrófono para presentarse y hacer comentarios acerca del viaje y otras cosas... Y acá es cuando le pifió.

Hablando de la higiene del micro:
-¿Ustedes, cómo ven el micro? Está limpio, ¿no? Bueno así tiene que quedar cuando nos bajemos. ¿Por qué la gente no va a los baños de los micros? Porque dice que están sucios, pero están sucios si nosotros los ensuciamos, sino, no -y siguió-.
Con respecto al baño del micro les cuento que para mantenerlo limpio, los papeles se deben tirar al cesto y se va a lo primero y no a lo segundo. Número uno pero no número dos. Se va a Mississippi y no a Chicago (sic).

Más allá de que estuvo media hora dando vueltas sobre el temita del baño me parece que la última frase -que no había escuchado en mi vida- era innecesaria. No hacía falta tanto.

2 comentarios:

AYE dijo...

Gran regreso!
Besos, no te vayas nunca más.

Pablo U dijo...

Este blog es como el Indio Solari.