lunes, 20 de diciembre de 2010

Noche de vestido


Es sabida mi inclinación por los perfumes Kenzo; tuve y tengo en mi mesa de luz Kenzo d’été, Amour, Flower y recientemente ligué un L’eau par Kenzo gracias a que me robaron la billetera. Así me pasé unos días en Montevideo: sin documentos, sin dinero pero con perfume francés.
Lo que nunca en mi vida me imaginé es que además de llevar sobre mi piel esos deliciosos aromas iba a tener la oportunidad de vestirme con un auténtico, un original, un genuino vestido de Kenzo.
Y todo, gracias a mi amiga Ile que en su placard de Rosario guardaba un rinconcito para la magia hecha vestido. Gracias a que hace unos años deambuló por el mundo y en una de sus paradas, en Barcelona, se encontró una bolsa con ropa tirada en la calle. Gracias a que es muy curiosa y quiso ver qué había dentro; y a que entre las vestimentas estaba este floreado atuendo que me hizo pasar una noche impagable.
Posé como las quinceañeras y las novias en el Parque Independencia, desfilé por la rampa del Jardín de los niños en un cóctel íntimo y cerré la aventura nocturna en el bar La Isla, bajo el reflejo de la luz que destilaba la bola de espejos y con Jimi Hendrix de fondo cantando “Sweet angel”.  
素晴らしい   

2 comentarios:

Princesa Turquesa dijo...

Me encanta L'eau, y se me está acabando...cómo es eso de ligarlo porque te robaron?

Carita dijo...

¿Hay foto de esa noche? Me encantaría verte con tu vestidito, reina, radiante...